IV TORNEO ALEVÍN FÚTBOL 11 AYUNTAMIENTO MUSKIZ-PETRONOR  

Fotos del Torneo

Una vez más el equipo alevín del ROMO F. C. dio la talla en el IV Torneo Ayuntamiento de Muskiz-Petronor organizado por el Club local J. D. Somorrostro, que se disputó en el Campo El Malecón (hierba natural) durante el fin de semana de San Juan. Al Torneo acudieron equipos de reconocida categoría como el Barcelona, Español, Racing de Santander, Antiguo’ko y Danok Bat, sin desmerecer por supuesto los otros tres participantes como fueron E. M. Castro, Romo F. C. y el anfitrión J. D. Somorrostro, un equipo que había quedado segundo clasificado detrás del Sodupe en  la Liga de los alevines de segunda. Los organizadores lo habían preparado de forma que el “Somo” se midiese al menos y como premio a sus chavales, ante el Racing, Romo y sobre todo al Barcelona. En el otro grupo, el resto de participantes se disputarían 2 plazas para la semifinal. La lógica de los futboleros hacía presagiar que los cuatro primeros puestos se los repartirían entre los equipos con más renombre, pero como casi siempre, la lógica y la estadística sirven para poco, pues el Romo, en un gran partido muy igualado y disputado, ganó contra pronóstico al Racing de Santander por 1 – 0 gracias a un buen contraataque que culminó Alex con un gol marca de la casa, inmediatamente después de una jugada del Racing en la que a punto estuvo de adelantarse. Este triunfo junto con el 7 – 0 que el viernes endosó al “Somo” –un equipo muy flojito que no metió ningún gol en todo el torneo-, hizo que el Romo se clasificara para la semifinal, pues el Racing perdió también contra el Barcelona. En el otro grupo, el Antiguo’ko y el Español, se clasificaron claramente ante el E. M. Castro y Danok Bat, equipo este último al que apreciamos en este torneo algo estancado, sin chispa y mediocre. En la semifinal disputada el domingo 25, el Romo se enfrentó al primero del otro grupo, el Antiguo’ko y de nuevo –van ya cuatro ocasiones esta temporada- este magnífico equipo, esta vez sin su delantero estrella Iker, nos impidió acceder a la final del torneo. La otra semifinal, con sabor a final y morbo en las gradas del Malecón, la jugaron dando espectáculo, los periquitos y los culés. Estos últimos cayeron en la tanda de penaltis y entre sollozos y desencanto se tuvieron que conformar con disputar la tercera plaza del torneo al modesto Romo F. C.. ¿Qué equipo es este del Romo? –se preguntaban en catalán unos a otros. Somos un equipo humilde de barrio –contestó algún padre. El Romo hubiera preferido disputar el tercer puesto contra el Español, por aquello de jugar frente a otro equipo más, pero no le hizo ascos a repetir experiencia contra el Barcelona, un equipo formado por chavales del 94 –sólo tres había del 95-, con una velocidad, técnica e inteligencia, muy superior al Romo al que frente al Barça, sólo le quedó echar mano de orden, pundonor y competitividad para perder sólo por 2 – 0. Todos los convocados sin excepción, pudieron disfrutar –¿o quizá debo escribir sufrir?- de haber jugado unos minutos contra esos chavales que es posible que dentro de 7 u 8 años veamos por TV. Al final, el ganador del torneo fue el Español – magnífico equipo también -, subcampeón el Antiguo’ko, tercero el Barça y el cuarto el Romo F. C. Sin duda los 4 mejores equipos del Torneo.

Bonita experiencia la vivida en este torneo para los alevines del Romo como premio final de temporada. Seguro que siempre recordarán haber jugado contra en Barcelona en dos ocasiones y compartir grada y conversación con unos chavales normales y disciplinados, perfecta y uniformemente vestidos –iban como “pinceles”- con ropa de nike, pero que no comían bollos de chocolate ni bebían coca-cola. Ojo a lo que ofrecen los organizadores de algunos torneos a los chavales; en mi opinión hay que desterrar los bollos y repostería industrial y ofrecer fruta, barritas energéticas o los clásicos bocatas y agua o alguna bebida isotónica.

¡¡Por fin acabó la temporada 05-06!!. ¡¡Por fin algún fin de semana libre!!

Gracias Romo por esta temporada llena de alegrías y alguna decepción; en definitiva gracias por seguir formando a nuestros hijos utilizando el fútbol como excusa y por inculcarles valores como el compañerismo, amistad, solidaridad y respeto a los demás.